Pedro Javaloyes, 29 de agosto de 2010.
Redacto esta noticia de alcance a las 23 horas del domingo 29 de agosto de 2010. Ya tenemos resultados de la operación retorno de agosto, variables según las fuentes, cosa que no termino de entender.
Y, como en otras ocasiones, sin que se alcance tampoco a comprenderlo, la DGT ofrece las cifras a las 20,00 horas del domingo, cuando, según su propio criterio, la cifra de siniestralidad deberá cerrarse a las 24,00 horas del lunes 30 de agosto, plazo en el que deberán contarse todos los fallecidos en esta operación especial. Porque lo que no explica la DGT es si los 13 muertos (¿o fueron 9?) del mismo fin de semana de agosto de 2009 lo fueron a las 20 horas del domingo o a las 24 horas del lunes, así que me temo que el incremento sea mayor del anunciado con cataplasma por El País. Prometo actualizar las cifras en ese momento, si es que la DGT tiene a bien proporcionarme los datos.
Han sido 23 vidas las que se ha cobrado la carretera, repito, hasta las ocho de la tarde del domingo 29 (cuando aún las caravanas son largas y hay millones de personas que todavía no han llegado a casa), esta operación retorno. Diez más, según leo en la edición digital de El País (www.elpais.com/articulo/espana/Operacion/Retorno/concluye/muertos/2009/elpepuesp/20100829elpepunac_6/Tes ) que en el mismo periodo del año anterior, o, lo que es lo mismo, un 77% más. Eso, si nos atenemos a lo dicho por elpais.com, porque, según la Agencia Efe, El Mundo, Público y ABC, en el mismo fin de semana de 2009 los muertos fueron nueve, y no trece, con lo que el incremento sería del 155%.
Sean diez más o catorce más, empiezan a ser cifras que no cuadran con la tendencia, y vendrán los capitostes de la DGT a contarnos que la gente corre mucho y cosas así, que se ha pasado la DGT el fin de semana diciéndonos que "el 30% de las muertes se deben al exceso de velocidad", mentira gorda donde las haya.
Resulta patética la enorme condescendencia editorial de El País con la DGT a la hora de tratar la noticia: “La alta siniestralidad de la Operación Retorno del verano es el claro ejemplo de que no existen fórmulas matemáticas exactas en la seguridad vial”. O, lo que es lo mismo, cuando baja la siniestralidad es un éxito del Gobierno, y cuando sube, quién sabe a qué puede deberse; aunque, con toda probabilidad, será culpa del conductor.
Reproduce el diario de Prisa frases de Pere Navarro sobre el particular, como que “hay fines de semana buenos y fines de semana malos", que El País define como “acostumbrada” en el director de la DGT, pero que, quiero recordar, lo dijo, a modo de rectificación, cuando la huelga de bolis caídos, después de haber afirmado que “a más multas, menos muertos” y resultó que la siniestralidad bajó en un fin de semana un 68%. Justo el fin de semana que menos multas se han puesto en muchos años.
Tengo la impresión, también, de que, en su pulso con la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, Navarro ha presionado para que las represalias a los guardias díscolos los forzase a volver al redil sancionador, como informaban diversos medios hoy y ayer. No diré que sea resultado de eso, pero cuando hay menos multas, menos nos matamos en la carretera, como ha podido verse en este atípico agosto circulatorio.
En todo caso, al revés que en otras ocasiones en las que las cifras han sido más favorables, Navarro ha hecho uno de sus cada vez más habituales mutis por el foro.
Con todo, llama poderosamente la atención la valoración que, en el mismo periódico, realiza Federico Fernández, subdirector de Circulación de la DGT, quien afirma que en los periodos cortos las cifras pueden estar distorsionadas, entre otras cosas, “por los desplazamientos”. Ah, carallo, ahora resulta que cuando hay más coches en la carretera hay más accidentes; caramba, menudo hallazgo, este Fernández sin duda merece un ascenso. Eso sí, esto sólo sucede cuando suben los muertos. Cuando bajan, nada tienen que ver los desplazamientos: es mérito único y verdadero de Pere Navarro Olivella, de su carné por puntos y de su LSV. Navarro, que hoy, mientras cuenta muertos amasa los euros que le llueven de Aguas de la Cuenca del Ebro, S.A.
Como diría mi admirado Forges, y por no salir de las páginas de El País: “… paísssssss” |