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Límites de velocidad en EEUU: los 6.400 muertos que nunca murieron.

Me refería hace un par de días al estudio inexistente en el que Anna Ferrer, directora del Observatorio Nacional para la Seguridad Vial, se basaba para argumentar un sensible aumento de víctimas de la carretera si se subían los límites de velocidad. Quiero rescatar aquí un informe ya antiguo, de 1999, realizado por Stephen Moore para el Cato Institute, www.cato.org , (cuyas principales conclusiones ya expuse en El Antirradar, texto en el que es posible obtener el informe completo), pero plenamente vigente por los curiosos paralelismos entre la postura de los lobbys de la seguridad vial americanos y lo sostenido, en España, por la DGT y demás instituciones anti velocidad.

Se trata de un texto de una treintena de páginas, publicado en la prestigiosa revista Policy Analisis, que demuestra cómo las previsiones erraron y explica por qué aumentar los límites de velocidad no aumenta la siniestralidad. Contiene más de 70 referencias bibliográficas y un vasto soporte estadístico. A ver si Anna Ferrer aprende a hacer las cosas un poquito mejor.

Es una traducción de una parte del estudio, que, por su extensión, iré totalizando a lo largo de los días. No obstante, he añadido mis propias apreciaciones en relación con lo que sucede aquí, en España

Falsas predicciones del destino: La falacia de los 6.400 muertos

Aunque la evidencia de que la Ley Federal de 1974 que imponía la limitación de velocidad en 55 mph iba a reducir la siniestralidad no parecía demasiado grande, la propuesta de 1995 del Congreso y de los clubes de automovilistas de que los Estados pudiesen fijar sus propios límites chocaron con apocalípticas predicciones que afirmaban que las carreteras se regarían con la sangre de los conductores. Más o menos lo que aquí dicen los gurús de la DGT y satélites, como el Observatorio para la Seguridad Vial.

Los mayores oponentes a la subida de los límites de velocidad fueron los grupos de defensa de los consumidores, liderados por Ralph Nader y Joan Claybrook, la Administración de Transportes del gabinete de Clinton y las compañías aseguradoras. El “Public Citizen´s” Claybrook se quejó amargamente de que con la subida de los límites de velocidad los republicanos “enterrarían cualquier atisbo de liderazgo moral”. Nader dijo incluso que “la historia nunca perdonará al Congreso por su ataque a lo más sagrado: la vida humana”. David F. Zinder, el secretario general de la asociación de empresas aseguradoras, advirtió al Congreso y a la opinión pública de que “mayores límites de velocidad causarán 6.400 muertos adicionales en la carretera cada año y un sobrecoste de 20.000 millones de dólares en gastos médicos.

La predicción de los 6.400 muertos más al año pronto fue un eslogan para el sector asegurador norteamericano. Se repetía una y otra vez cada día, en cada periódico y en cada programa de televisión cada vez que se hablaba de límites. Como aquí, se trató de convertir una mentira en verdad a base de repetirla. Como aquí, surgieron docenas de expertos, de estudios y de informes al calor de un floreciente negocio de relaciones públicas de crecimiento directamente proporcional a la fuerza del lobby de turno.

Yo creo que lo adecuado es comprobar qué sucedió realmente. Por supuesto, hay muchísimas diferencias entre Estados Unidos y Europa, pero, en mi opinión, los resultados de una medida tan concreta y con un impacto tan evidente en la circulación son claramente extrapolables a cualquier país occidental.

Después de dos años de experiencia con los nuevos límites de velocidad, fue muy simple verificar que la predicción de los 6.400 muertos no fue confirmada por los hechos. El número absoluto de muertos no creció en 6.400 en el primer año de aplicación de la medida, sino tan sólo en 90, aunque en términos de vehículo/milla recorrida, el descenso fue notable. En 1997 el incremento absoluto respecto de 1995 fue de 150 personas, esto es, un 0,25%.

Aquí, en España, acabamos de oír que un incremento de 10 kmh en los límites de velocidad produciría un aumento del 38% en los muertos, equivalentes, en el caso estadounidense, a esos 6.400 hipotéticos muertos más. Como hemos visto en El Antirradar, ese dato parte de una opinión personal expuesta en una presentación. No existe tal informe. Como en España, se propaló una afirmación falsa con la palanca de su fácil comprensión y de una lógica sólo aparente. Cuando se le informó del descenso de la siniestralidad y fue preguntada por la predicción de los 6.400 muertos más, Judith Stone, de Advocates for Highway auto Safety dijo a USA Today: “nunca dijimos que los muertos subirían de la noche a la mañana”.

Lo que paso en Estados Unidos significa, con todo, que las predicciones de los lobbys de consumidores y de las empresas aseguradoras erraron en más de un 98%. Un “¡zas, en la boca!” en toda regla. Resultó que la predicción de 6.400 muertos nunca se basó en una evidencia científica. Ese dato fue un simple mito. Los defensores del límite de 55 mph simplemente ignoraron todas las evidencias de la relación entre límites de velocidad y seguridad. Se ignoró de pleno, por ejemplo, un estudio de 1992 de la Administración Federal de Carreteras con los resultados de una exhaustiva investigación realizada durante cinco años en cien puntos de 22 Estados. Ese estudio concluyó que “elevar los límites de velocidad no eleva los accidentes”.

Era la segunda vez que los lobbys de la seguridad vial norteamericanos (lo que aquí vendría a ser el Observatorio de la Seguridad y otras instituciones y fundaciones cuyo presupuesto depende de aportaciones y subvenciones públicas) se equivocaban en sus predicciones. Ya en 1987, el Gobierno Federal permitió a algunos Estados elevar los límites de velocidad a 65 mph en algunos tramos de la red de carreteras. Los muertos bajaron. Para 1990 hubo, de hecho, 1.500 muertos menos, a pesar del aumento de los límites. De hecho, en cada uno de los 10 años posteriores a esa medida de 1987, el ratio de víctimas siguió bajando.

Por supuesto, existen estudios que afirman lo contrario y que sugieren que velocidades más altas incrementan los accidentes y las muertes, como por ejemplo “The effect of incressed speed limits in the post-NMSL era”, de la Nacional Highway Traffic Safety Administration (NHTSA), de febrero de 1998. Pero incluso esos estudios no proporcionan evidencia científica alguna que apoye la cifra de 6.400 muertos más por revocar los límites de 55 mph. Incluso la propia NHTSA, que se oponía firmemente a la subida de límites de velocidad estableció en 350 muertos su previsión de incremento por la revocación del límite. El poderoso Bud Shuster, jefe del House Transportation Comittee y defensor del límite de 55 mph, admitió que “los grupos de seguridad vial perdieron credibilidad cuando establecieron afirmaciones tan salvajes”, como la relativa a un incremento de 6.400 muertos a consecuencia de la revocación de la Ley Federal que fijaba los límites de velocidad.

Mañana: “Velocidades más altas no matan: la evidencia a partir de 1995”

Sobre Cato Institute, en Wikipedia: “El Cato Institute es un think tankliberal con sede en Washington, DC dedicado al lobby a favor de políticas públicas liberales, no afiliado a partidos políticos y con personería jurídica como organización sin ánimo de lucro. Se autodenomina "defensor de la libertad individual, el gobierno limitado, los mercados libres y la paz". Busca la discusión de políticas públicas para promover alternativas que sean consistentes con los principios de libertad individual desde la perspectiva liberal: gobierno limitado, mercados libres y paz social.

En la actualidad sirve de soporte ideológico para organizaciones y partidos políticos alrededor del mundo que se ubican en lo que es clasificado como liberalismo clásico y liberalismo moderado.”


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  Comentarios
Comentario nuevo
CREO QUE A LOS DE LA DGT LES IMPORTA POCO NUESTRA VIDA MAS BIEN LES IMPORTA RECAUDAR A COSTA DE LO QUE SEA POR QUE NO MENCIONAN LA CANTIDAD DE CARRETERAS EN MAL ESTADO SEÑALIZACION DEFICIENTE ADEMAS LOS ACCIDENTES CON MAS VICTIMAS SE PRODUCEN EN VIAS DE DOBLE SENTIDO NO EN AUTOPISTAS O AUTOVIAS PIENSO QUE LAS ACTUALES LIMITACIONES ESTAN OBSOLETAS
Anonimo
A más velocidad, accidentes más graves
Se dice siempre que a mayor velocidad, más probabilidad de accidente y mayores consecuencias. Esto es cierto, aunque solo en parte. En mi modesta opinión, esto solo sería del todo cierto en un circuito cerrado o en una carretera en la que circules solo. Por mi experiencia en las autovías españolas, no hay nada más peligroso que un grupo de coches y camiones circulando todos juntos, a la misma velocidad, apelotonados y nerviosos porque hay alguien que opina que puede circular por el carril izquierdo porque va a 120 km/h, y por tanto nadie tiene derecho a adelantatrle. Al final vas como en caravana, pero a 120 km/h. Si te das una leche a 120, la probabilidad de salir vivo es bastante baja, al menos casi tan baja como si te la das a 140, pero no se trata de seguridad, sino de disimular unas carreteras incapaces de absorber la cantidad de vehículos que circulan por ellas hoy en día, y al bajar la velocidad máxima, reducen el número de vehículos por hora, y por tanto la presión del tráfico a la entra de las ciudades.
Anonimo
Comentario nuevo
Mas que aumntar la velocidad a 140, que me parece muy bién, yo pondría más acento en cambiar o suprimir "SEÑALES" de a 20 kmh,40km,60, etc, no ya en nucleos urbanos, si no que vas por la autopista a 120 y de repente, te pone que bajes a 100 o a 80, sin ninguna razón de excepción, porque a 2oo metros hay una incorporación de carril a la autovia, cuando ese conductor tiene o un "Stop" o un "Ceda el paso", es decir que debe sde ser él que cuide su incorporación y no que todos los demás tengamos que bajar la velocidad que llevamos.Y así muchas más incongruencias que veo en las carreteras.
JUAN
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a julian, entonces cuando vayas por la ap36, cm42 a 43 a6 la que sea a 120, te duermes y te matas, si vas a 140 pollito se pone mas atencion q
Anonimo
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Yo lo que haría sería subir los límites de velocidad a 140 en autovías (el resto de carreteras, seguiría siendo el mismo.. o si acaso en las de 90 pasarlo a 100). Pero eso sí.. los que superasen los 140, que pagasen unas multas más duras. Así la gente normal, que es consciente del peligro en la carretera, no superaría esos límites, y no la sancionarían, y a los que la excedan, pagarían por sus excesos lo suyo, y lo de los demás. Así no veríamos hostias a 200 ni nada por el estilo..
Anonimo
Estadísticas interpretables
También hay comentarios como "el 30% de los muertos por acidente no llevaban puesto el cinturón de seguridad". Es decir, el 70% lo llevaba y murió igualmente. ¿qué pretende decir esta apreciación después de cada crónica de accidentes? ¿que se hubieran salvado de haberlo llevado? ¿a lo mejor, si lo hubieran llevado hubieran muerto igualmente y la crónica diría "el 100% de los mueetos llevaban el cinturón de seguridad".
Al final, las estadísticas sirven para lo que a cada uno le conviene.
Anonimo
Comentario nuevo
Comentario nuevo Este sistema mundial que nos obligan a ser dóciles borregos, en el tema de la circulación vial, cómo en otros, emplea la mentira y la falsedad. Se han empeñado en hacer de nosotros robots dirigidos a su antojo. Cómo en todas las dictaduras, este liberalismo salvaje lo único que pretende es que no pensemos por nosotros mismo. Me rio cuñando dicen que el capitalismo es el sistema menos malo. ¿ Iraq, Afganistan, Irán...?
En todas partes aparece la legión de salvapatrias de los yanquis y sus satélites. Esto no es serio... nos han vencido!
Anonimo
Cifras Actuales
Hola, es la primera vez que entro en este blog. Me ha parecido muy interesante su artículo. Pero tengo una duda, habla de datos de 1999 y los dos años siguientes ¿podría dar los datos o estadísticas de toda la década posterior? Es decir, datos hasta 2009. Lo pregunto porque en su artículo habla de las declaraciones de Judith Stone que dice que “nunca dijimos que los muertos subirían de la noche a la mañana” y tengo curiosidad por saber si esas muertes aumentaron o no pasada una década o, como dice usted en su artículo, nunca existieron.

Gracias y enhorabuena por el blog.
Ricardo
Cifras Actuales
Hola, es la primera vez que entro en este blog. Me ha parecido muy interesante su artículo. Pero tengo una duda, habla de datos de 1999 y los dos años siguientes ¿podría dar los datos o estadísticas de toda la década posterior? Es decir, datos hasta 2009. Lo pregunto porque en su artículo habla de las declaraciones de Judith Stone que dice que “nunca dijimos que los muertos subirían de la noche a la mañana” y tengo curiosidad por saber si esas muertes aumentaron o no pasada una década o, como dice usted en su artículo, nunca existieron.

Gracias y enhorabuena por el blog.
Ricardo
Velocidad
Os habeis parado a pensar cosas como esta, es decir, nos dicen que en tal accidente ha estado presente la velocidad como motivo unico, pero bien, fijaros en una cosa, segun la DGT y mamporreros oficiales nadie que ha tenido un accidente lo ha tenido por....

- Marearse.
- Le ha dado un infarto conduciendo (es raro, pero puede pasar y para la DGT nunca ha pasado ni pasara).
- Despistarse con algo.
- Etc, etc etc....

Siempre es culpa de la velocidad pero nunca es culpa de causas como las que menciono.

Para acabar decir que en mi blog tengo recojido algun caso de accidente con resultado de muerte que segun los medios oficiales del regimen fue debido a la velocidad o a que hubo un choque frontal y la realidad fue..... tristemente.... que murio desangrado mientras llegaba la asistencia sanitaria.
Alvaro
Las cosas no son como parece
La verdad es que nos han dicho tantas y tantas veces que la velocidad mata que cuesta creer que no sea así, pero creo que este estudio lo deja bien clarito. Por lo que veo, no se basa en suposiciones, o proyecciones, se basa en simples hechos. Qué mala es la realidad para quien la manipula...
Julián
 

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